Guía

Cambiar bañera por plato de ducha: los pasos de obra

Cambiar la bañera por un plato de ducha consiste en retirar la bañera y su faldón, adaptar el desagüe y el suelo, colocar y nivelar el plato, sellarlo y rematar la franja de pared que queda al descubierto. Es una reforma muy habitual en viviendas y la puede hacer un solo equipo coordinado con el alicatador y el cristalero de la mampara.

Por José Miguel Izquierdo, rocero · Publicada el

Antes de empezar: qué decidir

  • Medida del plato. Lo más sencillo es un plato que ocupe el hueco de la bañera. Si es más corto, queda un tramo de suelo y de pared que hay que resolver.
  • Tipo de plato. Los extraplanos o a ras de suelo quedan mejor, pero exigen que el desagüe tenga pendiente suficiente por debajo; a veces hay que rebajar el suelo o elevar ligeramente el plato.
  • Qué hacer con los azulejos. Al quitar la bañera queda una franja de pared sin alicatar (la que tapaba la bañera). Se puede reponer con azulejo igual si se encuentra, con otro modelo a modo de cenefa, o con paneles; si se decide alicatar el baño entero, el cambio es más sencillo de rematar.
  • Grifería. La de bañera suele quedar a una altura baja para ducha; se decide si se sube, se cambia por columna o se deja.
  • Mampara. Conviene tener elegida la medida para dejar el plato y la pared preparados.

Los pasos de obra, en orden

  1. Protección y retirada. Se protege el suelo y los sanitarios, se corta el agua, se desmonta la grifería si hace falta y se rompe el faldón para sacar la bañera. Se retira el escombro.
  2. Revisión del desagüe y del suelo. Se localiza la salida, se comprueba la pendiente hacia la bajante y el estado del suelo bajo la antigua bañera.
  3. Adaptación del desagüe. Se lleva el desagüe a la posición de la válvula del nuevo plato, con la pendiente adecuada, y se deja preparado el sifón.
  4. Base e impermeabilización. Se nivela o recrece la base. En platos de obra o donde el sistema lo pide, se coloca lámina impermeabilizante bajo el plato y subiendo por las paredes.
  5. Colocación y nivelado. Se asienta el plato sobre cama de mortero o sobre sus soportes, según el tipo, y se deja a nivel (la pendiente hacia la válvula ya la lleva el propio plato). Se conecta la válvula y se prueba que evacúa sin fugas.
  6. Sellado y tabicado. Se sella el perímetro y, si queda algún lateral abierto, se tabica y se deja listo para alicatar, con registro al sifón si se quiere.
  7. Remates. Entra el alicatador para la franja de pared y el cristalero para la mampara. Por último, sellado final con silicona sanitaria.

¿Se puede cambiar sin quitar azulejos?

Se puede hacer sin tocar el resto del alicatado, pero casi siempre hay que resolver la franja que tapaba la bañera y la zona del faldón. Las opciones reales son: encontrar el mismo azulejo, combinar con otro (cenefa, zócalo o paño completo en la zona de ducha) o cubrir con paneles o revestimientos sobre el azulejo existente. Lo que no es realista es que no quede ninguna marca sin hacer nada en esa franja.

Qué suele complicar el trabajo

  • Un desagüe muy alto o lejos de la posición del plato.
  • Un suelo que no aguanta rebaje (forjado de poco espesor) cuando se quiere un plato a ras de suelo.
  • Tuberías antiguas en mal estado que aparecen al quitar la bañera.
  • Paredes fuera de escuadra que obligan a cortar o suplementar el plato.

Por eso, antes de dar un precio cerrado, conviene ver unas fotos del baño con la bañera, del suelo y, si se puede, de dónde está la bajante.

Dudas frecuentes

¿Quién hace el cambio de bañera por plato de ducha?

Hace falta retirada, albañilería, desagüe, colocación del plato y, después, alicatado y mampara. Yo me encargo de la retirada, el desagüe, la colocación, el sellado y el tabicado, y el baño queda listo para el alicatador y el cristalero.

¿Hace falta cambiar la grifería?

No siempre. La grifería de bañera funciona, pero suele quedar baja para ducharse; muchas personas aprovechan para subirla o poner una columna de ducha.

¿Qué plato es mejor para sustituir una bañera?

El que ocupe el hueco completo y permita dar pendiente al desagüe. Los extraplanos son los más cómodos, pero dependen de que haya altura suficiente bajo el plato para el desagüe.

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